El abordaje psicopedagógico no termina con una evaluación inicial, sino que conlleva un proceso de intervención educativa que favorezca en el o la estudiante una respuesta adecuada a sus capacidades y recursos. El o la profesional en psicopedagogía desempeña un papel relevante, no solo en la intervención con el o la estudiante y su familia, sino que implica el asesoramiento docente, ya que de acuerdo con una encuesta de opinión realizada por Morales (2010) en Costa Rica durante el 2006 se “deja de manifiesto el desconocimiento docente acerca de las necesidades educativas especiales y de las alternativas educativas que se utilizan en los procesos de intervención pedagógica del alumnado con altas dotaciones y talentos sobresalientes” (p. 63).
Entre los aspectos a considerar como parte de los procedimientos a seguir, se mencionan:
Aunado a lo anterior, se han de contemplar algunas técnicas o estrategias para fortalecer este abordaje (incluyen instrumentos), las cuales han sido mencionadas por Morales (2010):
Cada uno de estos aspectos debe ser valorado en cuanto a las ventajas y desventajas que ofrece, y su relación con el desarrollo emocional y social.
También esta misma autora hace mención de técnicas en cuatro grandes grupos: actividades incorporativas (ejemplo: lectura o rompecabezas), actividades asociativas (ejemplo, escribir una biografía), actividades generativas (ejemplo, trabajos manuales) y actividades en grupo (ejemplo, recursos comunitarios).
Frente a todas estas posibilidades de acción, es importante reconocer la imperiosa necesidad de atender a la capacidad potencial y a la capacidad realizada en el o la estudiante como lo plantea Lorenzo (2006); lo cual es retomado por Pérez, Álvarez y Rodríguez (2008) al mencionar que es necesario “permitir la exploración y el establecimiento de relaciones intersubjetivas significativas para el alumno que permitan crear y utilizar las zonas de desarrollo próximo” (p. 195). Para ello, es posible nutrirse del planteamiento de la inteligencia exitosa, en donde “el rol del profesor es ayudar a los estudiantes a obtener el máximo rendimiento de su perfil particular de habilidades” (Sternberg, Grigorenko, Ferrando, Hernández, Ferrándiz y Bermejo, 2010, p.114); lo cual implica el diseño de materiales, el favorecimiento de la motivación, entre otros.
Indudablemente el reto debe ser asumido con seriedad, en la búsqueda de ejecutar la contextualización necesaria, que logre responder a los requerimientos de la población meta. La encomiable labor educativa nos ha demostrado, a quienes tenemos el privilegio de participar en ella, que cada día existen nuevas oportunidades de mejora. Cada aporte teórico ha de ser filtrado a partir del conocimiento de la realidad circundante para lograr construir una propuesta de intervención pertinente. Muchas gracias.







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