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Un lugar de encuentro con la creatividad y el talento

Diagnóstico Psicopedagógico para abordar una persona creativa

Al iniciar esta sección es importante establecer un modelo integrador de diversos elementos alrededor de la temática de la creatividad y el talento, al respecto se destaca el modelo elaborado por Lorenzo (2006): “El talento está compuesto por elementos cognitivos y afectivos que se desarrollan sobre la base de determinadas condiciones biológicas y sociales” (p. 151).  De manera gráfica, la autora lo presenta de la siguiente forma:




Ante esta propuesta teórica se hace necesario puntualizar la diferencia aportada por esta autora entre los conceptos de creatividad y talento.  Según Lorenzo (2006) con fundamentación en los aportes de Sieglen y Trost (1995): “… el término talento, a diferencia de la creatividad, se aplica a la persona siempre y no al producto como en ocasiones sucede con la creatividad… [en esta vinculación] se necesitan cualidades básicas de la creatividad tales como la flexibilidad, la fluidez y la originalidad… la inteligencia y la creatividad son competencias cognitivas que constituyen una precondición del talento…” (pp. 81-83).


Cabe mencionar que no se hará referencia al término diagnóstico sino que se considerará la terminología evaluación psicopedagógica, entendida como “el proceso de toma de decisiones sobre el tipo de respuesta educativa que precisa el alumno para favorecer su adecuación de desarrollo personal, sin olvidar que debe servir para orientar el proceso educativo en su conjunto…” (López, s.f., p.2).



¿Por qué razón es importante un proceso de evaluación psicopedagógica de la creatividad? Debido a que cada persona tiene el derecho a recibir los apoyos requeridos bajo una propuesta curricular que responda a sus particularidades; para tener la posibilidad de un desarrollo adecuado de sus potencialidades y con la oportunidad de asumir nuevos restos con las herramientas existentes.


Los materiales teóricos consultados vienen a enriquecer el proceso de aprendizaje en torno a la temática en cuestión, siempre bajo la premisa de la necesaria actualización y la urgencia por asumir una posición crítica frente a los planteamientos dados,  para lograr adecuar al contexto y a las personas los aportes que pueden resultar significativos.




Instrumentos y técnicas
En cuanto a las técnicas y los instrumentos mencionados por los (las) autores(as) consultados, se destacan al final de la página una variedad de insumos.   Adicionalmente, al hacer referencia a instrumentos de diagnóstico del talento, Benavides, Maz, Castro y Blanco (2004) refieren:

Hoy en día existen en el mercado psicopedagógico múltiples instrumentos de evaluación diagnóstica, tanto de psicometría como cualitativa; instrumentos que abarcan los diferentes ámbitos de pensamiento convergente y divergente, actitudes, rasgos de personalidad, estilos cognitivos y de aprendizaje, etc.; pero, en líneas generales, podemos agruparlos en dos grandes apartados: técnicas objetivas o formales y técnicas subjetivas o informales. Sólo las primeras (tests y cuestionarios) reúnen criterios de consistencia interna, validez y fiabilidad estadística, aunque en la evaluación del talento existe amplio consenso en utilizar ambos tipos de medida. De esta forma, los métodos usuales en la identificación del talento incluyen tanto puntuaciones de CI (a partir de pruebas individualizadas) y de aptitudes estandarizadas como nominaciones de padres, compañeros y profesores, evaluaciones del rendimiento y autoinformes. (p. 43)



Específicamente con la temática de la creatividad, por ejemplo, se menciona un instrumento relacionado con el pensamiento divergente: “…la prueba de Torrance Test of Creative Thinking (TTCT), que incluye tanto la creatividad verbal como la figurativa; consta de siete subpruebas para la parte verbal y tres para la figurativa. La creatividad la analiza a través de medidas de fluidez, flexibilidad, originalidad y elaboración de las respuestas; incluye cuestiones como imaginar las consecuencias que implica una situación dada o completar un dibujo a partir de unos trazos básicos” (Benavides, Maz, Castro y Blanco, 2004, p. 41).



Procedimientos

De acuerdo con Lorenzo (2005) este proceso de evaluación  “…debe basarse en una serie de características tales como: partir de una amplia concepción de la identificación, recoger criterios múltiples… recoger información de diversas fuentes…buscar estrategias de identificación para los dominios específicos… identificación de los contextos escolares…progresos del aprendizaje…” (pp.16-17).


Dentro de la evaluación psicopedagógica es importante resaltar que no existen recetas para llevar a cabo estos procesos; sin embargo, es importante tener en consideración elementos claves tales como:

*      Recolección de información base (Hoja de vida o Anamnesis aportada por el padre, madre y/o encargado)
*      Entrevista con el personal docente
*      Entrevista con encargado(a)
*      Observaciones del estudiante dentro del contexto educativo
*      Atención al avance académico y factores implícitos
*      Atención individual del (la) estudiante: aplicación de instrumentos y/o técnicas (estas pueden involucrar al colectivo)
*      Revisión constante de acciones y valoración de decisiones

Se debe tener en cuenta que antes de cualquier proceso evaluativo se debe contar con la autorización de la persona encargada del estudiante y con la colaboración del personal docente, al lado de comprender un proceso integral que contemple fortalezas y oportunidades de mejora.


De acuerdo con López (s.f.) han de contemplarse: variables relativas al alumno (competencia curricular, estilo de aprendizaje, historia previa de desarrollo y aprendizaje, evaluación del desarrollo), junto con las variables relativas al contexto (evaluación del contexto social o comunitario y evaluación del contexto familiar, donde se incluye datos sobre el alumno en su contexto familiar, sobre el propio medio familiar y acerca del entorno social).  Además, de la evaluación correspondiente al contexto escolar. Lo anterior, coincide con lo especificado por  Lorenzo (2006) en cuanto a la consideración de lo cognitivo, motivacional, volitivo y del contexto social.



Considero que cada uno de estos aspectos debe responder a objetivos especificados para su puesta en práctica y por ende al enfoque que rige la intervención; desde donde se logren reconocer no solamente los justificantes de su aplicación sino su eficiencia, su valor para la toma de decisiones y los alcances y limitaciones implicados.

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